| Bioparque Los Ocarros
Fuente: colombiaespasion.com
A 5 kilómetros de Villavicencio hay un lugar en el que se puede admirar la grandeza y la riqueza de la fauna y flora colombiana. Con el nombre de un armadillo muy familiar de los llanos orientales, el Bioparque Los Ocarros sorprende a grandes y chicos que diariamente lo visitan. Un destino para no perderse.
El Ocarro es un armadillo que corre a grandes velocidades por las sabanas del Meta y Vichada. Es un animal tranquilo que se alimenta de cieno y de las ramas de algunos árboles que también crecen por la zona de los llanos orientales tan rica en fauna y flora. Esta biodiversidad se empieza a apreciar a cuatro kilómetros de Villavicencio por la vía que conduce al municipio de Restrepo en el Meta: a esa altura, a mano derecha de una carretera rodeada de siete cueros y otras especies nativas, el Bioparque Los Ocarros, alberga 193 especies diferentes y 1900 ejemplares, entre mamíferos, reptiles, aves y peces.
El proyecto Bioparque Los Ocarros, que se inició hace seis años y se hizo realidad el pasado 11 de octubre cuando abrió sus puertas a Colombia y al mundo, es un escenario para la recreación y un destino turístico excepcional, de talla internacional que aprovecha las oportunidades y fortalezas de la región alrededor de la moderna industria del turismo, para proteger la fauna, la flora y el ecosistema.
En este parque con el nombre a aquel armadillo tan familiar en la zona y que hace parte del diario vivir de los llaneros, los ocarros conviven con los osos de anteojos, el oso palmero, el puma, el tigre mariposa, la nutria gigante de río, el mico tití, el caimán del Orinoco, el mono aullador, el cachirre, la anaconda, la serpiente mapaná, con exóticas especies como el ave carrazo, el paujil y la garza morena, entre otras maravillas de la fauna de la región. Los habitantes permanentes del Bioparque Los Ocarros conviven en 5.5 hectáreas de exuberante vegetación donde disfrutan de un hermoso lago natural alimentado por las aguas del caño Aguas Claras.
Sin barreras ni barrotes cada especie se encuentra en su hábitat natural. Quienes visiten el parque pueden encontrar esteros, sabana, morichal, bosques de galería y río, paisajes que emulan los respectivos elementos de flora para cada animal. Además, cuenta con un sector dedicado a brindar información a los niños sobre la importancia de conservar las especies y tomen conciencia de lo imprescindibles que son, tanto la flora como la fauna, en el proceso de desarrollo sostenible.
Los visitantes que empiezan a llegar de diferentes partes del país y del mundo, disponen de senderos naturales, lanchas recreativas para recorrer el Bioparque Los Ocarros y observar en su hábitat. De guías y guardas especialmente capacitados, de un salón múltiple para conferencias y eventos especiales y un restaurando donde pueden saborear exóticos platos de la región.
Al Bioparque Los Ocarros se llegar a través de una carretera pavimentada, en taxi o en transporte urbano desde el parque del Hacha, en el centro de Villavicencio.
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